Chile está repleto de sitios que merecen ser visitados ya sea por sus atractivos turísticos, arquitectura, cultura y tradición.

Uno de esos sitios es el hermoso pueblo de Mamiña considerado territorio patrimonial de la comunidad indígena y albegue de las famosas Termas de Mamiña. 

Dista de Iquique unos 120 Km hacia el altiplano, a menos de dos horas de viaje en coche.

El pueblo de Mamiña

Mamiña, un poblado de alrededor de 600 habitantes, se encuentra ubicado en la región de Tarapacá y es muy conocido por sus aguas termales sanadoras, lo que lo convierte en un lugar para el descanso y para hacer el llamado turismo de salud.

Las casas del pueblo están construidas con piedras volcánicas de la zona y techo de barro y paja. En sus alrededores se pueden divisar terrazas paulatinas que permanecen abandonadas pero que fueron utilizadas anteriormente para el cultivo.

Como monumentos turísticos del poblado destaca la Iglesia de San Marcos que fue fundada sobre un cementerio indígena en 1632. Su estructura es del llamado estilo barroco cordillerano y tiene características únicas del estilo andino.

Iglesia de San Marcos – Mamiña

Si algo es curioso en Mamiña es su nombre, una palabra indígena cuyo significado es “doncella”, o “niña de mis ojos” ¿Por qué este nombre en particular?

Según una leyenda relatada por sus habitantes, la hija única de un jefe inca llamado Quechua recuperó la vista al lavarse en las termas, famosas como ya mencionamos, por sus dones curativos. Para inmortalizar el milagro el padre decretó que al valle lo llamaran Mamiña, que se traduce “niña de mis ojos”.

Las Termas de Mamiña

Entre todos los lugares turísticos del pubelo, no hay ninguno más importante y conocido a nivel nacional e internacional, que “Las Termas de Mamiña”, formadas por varias fuentes termales, incluyendo a las vertientes Ipla cuya temperatura alcanza los 45 °C y El Tambo que se calcula llega a los 57 °C.

A estas aguas termales acuden miles de personas por diferentes razones, todas ellas relacionadas con la salud más que con la diversión y el esparcimiento.

Por ejemplo, acuden para tomar baños de vapor y para tratar afecciones respiratorias, nerviosas, reumáticas, dermatológicas, diabéticas, fatigas mentales, anemias, ciáticas, lumbociáticas, neurológicas, úlceras y enfermedades articulares.

Otro baño imperdible es lo que se conoce como Barros Chinos, un baño de barros de fuente radiactivo, que es muy efectivo para cura de diversas enfermedades de la piel.

Para acceder a estas aguas curativas no hay horario, puedes ir en cualquier temporada y beneficiarte de un baño termal y de vapor.

Si buscas descanso, arquitectura indígena, tradición y sobre todo salud, debes realizar una visita obligada a Mamiña y sus conocidas termas enclavadas en la región de Tarapacá.

 

Imágenes: morocotoco, tripadvisor